Anochecer en la oficina

Texto y Dirección

Esta obra fue escrita gracias a la beca “Dramaturgias Actuales”, de la que este proyecto fue ganador por su “aportación al desarrollo de lenguajes escénicos innovadores”. El premio fue otorgado por el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música de España.

También ganó el subsidio del INT y de Proteatro.

Anochecer en la oficina - Grafica

Construida con un lenguaje dramatúrgico muy particular, la obra presenta tres secretarias de luto en su último día laboral: el gerente para el que trabajaban acaba de fallecer. En su ausencia, el espacio funcional y lleno de normas de la oficina y el estereotipo femenino de la secretaria, serán marcos rígidos que finalmente no lograrán contener el caos y la incertidumbre inevitable de la vida. Irónica y lúdica, la obra sumerge de lleno a los espectadores en un universo contemporáneo al que recorre, por debajo del humor, un trasfondo teñido de negrura.

 

FICHA TÉCNICA

Anochecer en la oficina

 

Intérpretes

Alba Ballester
Eugenia Fiorentini
Sol Pittau

 

Voz en off

Martín Speroni

Francisco Benvenuti

 

Diseño y realización escenográfica

Malu Carbó

 

Diseño de iluminación

Francisco Hyndrickx

 

Diseño y realización de vestuario:

Sol Ruiz Luparia

 

Asistente escenografía

Valentina Montone

 

Selección musical

Emiliano Pastor

 

Fotos

Laura Scavo

Anna Vallverdú

 

Operación de luces

Gustavo San Martín

 

Diseño gráfico

Noelia Garín

 

Asistentes técnicos en funciones

Anna Vallverdú

Federico Martín Véliz

 

Producción

Sol Pittau y Emiliano Pastor

 

Asistencia de dirección

Sol Pittau

 

Texto y dirección

Emiliano Pastor

 

Agradecimientos: Espacio Jujui

 

Duración: 75 minutos

Estreno: 2013 – El Galpón Multiespacio, Buenos Aires, Argentina

Sobre el proceso de construcción dramatúrgica

Quería hacer algo distinto. Más propio. No sabía que este iba a ser el punto de partida de un estilo que iba a continuar en mis dos obras siguientes. Traté de juntar todas las cosas que me gustaba ver en escena., y construí el texto siguiendo un método disperso y fragmentario. Escenas sueltas anotadas en tarjetas, acumuladas durante un año y a las que sólo después sometí a un proceso de construcción dramatúrgica. Esta tensión entre dispersión y escritura, entre caos y orden, terminó siendo uno de los temas principales de la obra. El caos y el azar se enfretaba con el espacio reglamentado, ordenado y funcional de la oficina, y terminaba ganando el caos, el orden es solo una condición temporaria y humana de las cosas que no puede permanecer. El orden natural es el desorden. Estaba hablando del miedo al desorden interior y a los giros bruscos que impone la vida, por ejemplo la muerte. El relato no llegaba a abrazar la totalidad de la obra, las escenas iban en todas direcciones, aunque había un final anunciado en el título. Un anochecer inminente. Lo que terminaba dando cohesión a todo, era un trabajo sobre el ritmo. Sobre la sucesión de las atmósferas escénicas y cómo éstas incidían en la emocionalidad del espectador. Como si se tratara de una música.